Buscando un culpable, historia y nacimiento de un sueño.

de 5

Estaba agotado, en cuatro años había logrado llegar a estar en el top, entre el 1% de los más importante de nuestra compañía. Sentía que lo había dado todo para construir una organización. Habíamos sacrificado familia, viajes, amigos para lograrlo. Creía que había llegado al final, que había logrado la tan ansiada libertad.

Pero, pasada la euforia inicial de los múltiples reconocimientos y aplausos, me di cuenta de que no estaba feliz, que algo dentro de mí no estaba funcionando bien.

Comencé a percibir estados emocionales muy parecidos a cuando estuve sometido a todo el proceso de persecución y frustración, de los años previos a mi salida de Cuba. No podía dormir, tenía mal carácter, sentía furia, tristeza, falta de energía, desinterés y hasta una total apatía. No tenía deseos de hacer nada, solo de estar encerrado.

Rafa —yo—, ese líder fuerte, visionario, y optimista que todos los días habla de crecimiento personal, bienestar, etc., estaba en un estado emocional de silenciosa desesperación. Por primera vez en mi vida sentí lo que comúnmente se llama «depresión». Me sentía avergonzado de sentirme así, y cada día me encerraba más en mí mismo, para huir de todo lo que sentía.

La depresión es horrible, estás enfermo, pero no sabes de qué, y lo más duro es tener que fingir, frente a tu familia y equipo, «que todo está bien».

Mi primera reacción fue pensar en causas externas. Y, cuando comienzas a buscar es fácil encontrar culpables: tu origen, tu edad, la compañía, el equipo y, un gran etc… Todos eran culpables.

Tal era el punto en el que me encontraba, tal era mi estado emocional que consideré muy seriamente dejar mi compañía de Network Marketing. Pensé que la solución era irme a vivir a otro país, y justo eso fue lo que hicimos. No solo cambié de país sino también cambié de continente. Fue un cambio radical de 180 grados y, junto a mi esposa Zully, fui a vivir a España.

La triste y cruda realidad es que estaba huyendo de mí mismo, y en mi huida arrastré conmigo a lo que más quiero, mi familia y mi equipo.

Este no es un escrito acerca de la depresión, tampoco es un intento de justificarme. Es un canto a la lucha que cada día enfrentamos contra esos fantasmas y miedos que nos atan y que no nos permiten liberar nuestro potencial.

La vida no es lo que te pasa, sino lo que haces al respecto. Y, en mi caso, siempre he sido un luchador y un hacedor, por lo que comencé a buscar las causas de lo que me estaba pasando. Para ello necesitaba descubrir cómo funcionaba mi mente, y cómo cambiar ese estado emocional que me tenía preso.

Todo esto me llevó en medio de un proceso de búsqueda, mediante libros, cursos, y mentores, hasta encontrar que la respuesta «no estaba en lo externo, sino en lo interno», que el éxito comienza a darse desde dentro hacia afuera, y que sin importar el concepto de éxito que tengas nunca serás exitoso y libre si no logras dominar tu interior, si no logras dominar tu Ser

«Cuando el alumno está listo aparece el maestro», dice una máxima del mundo del emprendimiento. Tuve varios momentos de esos que te hacen «explotar» el cerebro, uno de muchos fue leer el libro «Tu momento es ahora», de Víctor Hugo Manzanilla, uno de mis mentores. En su momento a él le pasó algo muy similar, y descubrirlo supuso un punto de inflexión muy importante en mi vida.

No había que buscar tan lejos, ese culpable que estaba buscando fuera, estaba muy cerca, más bien estaba dentro, muy dentro de mí.

Necesitaba hacer un cambio, tanto en mi vida, como en mi negocio. Esa misma necesidad es la que ahora tengo de contar al mundo todo ese proceso de transformación, y la que ha dado vida al libro “Hacer el Cambio” que se ha convertido en un Best Seller de Amazon.

Ya me había reinventado, a los 44 años, cuando llegué al exilio, a Estados Unidos, proveniente de Cuba. Venía de un país comunista, donde me educaron a ser una máquina de entregar resultados, y donde los sentimientos y emociones más nobles se veían como debilidades ideológicas.

En plena crisis del 2008 perdí mi empleo, y descubrí el Network Marketing a través de un anuncio en la Internet. Ahora, ya con más de 54 años, necesitaba una nueva reinvención de mí mismo. Si tienes esta edad coincidirás conmigo que siendo joven es muy fácil, pero que a esta edad es de verdad más difícil, pero para nada imposible.

Todo lo que hago actualmente es enseñar los pasos que yo personalmente di para lograr el éxito financiero, e incluso para poder ir más allá y tener la libertad y el equilibrio en todas las áreas de mi vida.

El proceso de depresión que padecí me hundió unos años bajo el agua, pero me obligó a desarrollar habilidades y fortalezas, hasta que logré salir a la luz con una nueva fuerza interior. Surgió un nuevo Rafa con el propósito de no solo enseñar un método probado para hacer la parte «técnica» de nuestra profesión, sino además explicar cómo desarrollar esas habilidades «blandas» que te ayudan a destruir tus miedos y construir una vida plena en los aspectos físicos, mentales y espirituales. Mi propósito es dar a otros todo eso que he logrado poder darlo, para así crear un movimiento, y una visión de futuro.

Mi proceso de descubrimiento comenzó en Agosto del 2015. Y hoy soy una nueva persona que sale al mundo para contarte cuáles fueron los pasos que personalmente di, y cómo los puedes replicar hasta que tú mismo encuentres tu propia verdad.

Quizás se preguntes si este camino será duro. Incluso, puede que tengas dudas, miedo, y pienses que pueda ser un proceso doloroso. Sí, recorrer este camino no es fácil, es complicado y te será costoso, pero te aseguro que se puede lograr y que «valdrá la pena».

Para empezar, es fundamental que entiendas una frase que se repite hasta el cansancio en nuestra profesión:

“Para tener más, hay que «ser» más”.

Siempre he sabido de mi pasión por ayudar a las personas. Esa fue la razón de mi paso por los Sindicatos y la Política en Cuba —quizás esa etapa forme algún día parte de otro libro—. Esa pasión, por ayudar a las personas para lograr sus metas y cambiar sus vidas, se hizo realidad cuando logré construir una red en mi negocio de Network Marketing.

Además, en toda esta búsqueda por reinventarme descubrí dos nuevas pasiones: la tecnología y la formación.

La identificación de estas tres pasiones —ayuda a los demás, la tecnología y la enseñanza— junto al nuevo empoderamiento de mi ser que había experimentado en este proceso, ponían frente a mí una manera muy diferente de encarar nuestra profesión, un nuevo reto que era lo que realmente necesitaba para volver a soñar.

Todo trata de «Ser». Por eso nuestro proyecto se llama: «Proyecto Ser». En él hemos pretendido crear algo más que un negocio, hemos querido crear una visión y una misión, un proyecto educativo y de emprendimiento donde poder compartir al mundo lo que estoy aprendiendo, y aplicando.

Así, el día 3 de octubre de 2017 salió a la luz la primera fase del «Proyecto Ser»: una completa y moderna universidad virtual de apoyo a nuestro Equipo y nuestra compañía de NWM, Universidad Virtual Nutriexito-UVN. Fue como ver que un bebé nace fruto de tu esfuerzo, y con la ilusión adicional saber que apenas era el comienzo.

Esta plataforma forma parte de la segunda fase de nuestro proyecto. Que esta vez está enfocado a apoyar toda la industria del Network Marketing con el lanzamiento de la Universidad Iberoamericana de Marketing de Atracción para Networkers —IMAN University— que salió a la luz en 3 de octubre del 2019.

Si UVN me hizo feliz por la ayuda que representa para mi equipo, la salida de Iman University ha sido comenzar a hacer realidad ese sueño de contribución que todos tenemos dentro.

 Basado en el Capítulo 1 del Libro “Hacer el Cambio

Rafa S. Gattorno.

@rsgattorno

 

Autor

Rafa S. Gattorno

¿Quieres comentar este artículo?

Inicia sessión aquí y déjanos saber tu opinión.

Artículos relacionados